La fainá es una de las compañeras inseparables de la pizza en gran parte de Argentina y Uruguay. Elaborada principalmente con harina de garbanzos, esta preparación de origen italiano se caracteriza por su textura única: crocante en los bordes, tierna en el centro y con un sabor intenso que combina perfectamente con una buena pizza de mozzarella.
Aunque su receta es muy simple, el secreto para lograr una buena fainá está en respetar el tiempo de reposo de la mezcla, permitiendo que la harina de garbanzos se hidrate correctamente. Esto garantiza una textura más uniforme y un resultado mucho más sabroso.
Ideal para servir sola, sobre una porción de pizza o como acompañamiento de distintas comidas, la fainá es una receta económica, nutritiva y muy fácil de preparar.
Consejos para una fainá perfecta
- Respetar el tiempo de reposo es fundamental para lograr una textura uniforme.
- Utilizar aceite de oliva aporta más sabor y aroma.
- El molde debe estar bien aceitado para obtener una base crocante.
- Si se desea una fainá más fina y crujiente, utilizar una pizzera ligeramente más grande.
- Puede agregarse queso rallado, romero o hierbas secas para darle un toque diferente.
Receta paso a paso

Ingredientes
- 500 ml agua
- 1 cdta. sal
- 1/2 cdta. nuez moscada
- 50 ml aceite de oliva
- 1/2 cdta. pimienta negra
- 250g harina de garbanzos
Paso a paso
- Colocar en un bol el agua tibia con la sal, la nuez moscada, el aceite de oliva y la pimienta negra molida.
- Incorporar de a poco la harina de garbanzos, sin dejar de remover para evitar grumos. Reposar en la heladera al menos 2 horas para que se hidrate bien la harina.
- Untar con abundante aceite un molde para pizzas de 30 cm y verter la preparación.
- Precalentar el horno a 200°C y cocinar la fainá durante 10 minutos. Debe quedar crujiente y dorada.
- Cortar en triángulos y servir.