El merengue italiano es una receta clásica de la pastelería que se destaca por su suavidad, firmeza y brillo. Se utiliza como base para diversas creaciones, desde decoraciones en tortas hasta el relleno de postres como el lemon pie o los macarons.
A diferencia de otros tipos de merengue, el italiano se caracteriza por su estabilidad, lo que lo convierte en una opción ideal para preparaciones que requieren una textura duradera. Acá te contamos paso a paso cómo hacerlo.

Ingredientes
Paso a paso
Tips para preparar el merengue italiano perfecto
- Azúcar y agua: Colocá primero el azúcar en la olla y luego cubrí con agua. La cantidad de agua suele ser 1/3 del total del peso del azúcar. Si no tenés balanza o no querés pesar el agua, asegúrate que el azúcar quede cubierta
- Cantidad de agua: No agregues mucha agua. Esto hará que el almíbar tarde mucho tiempo en hervir y espesar. Simplemente cubrí el azúcar y listo
- No muevas la olla, el azúcar y/o el agua. Esto puede hacer que quede azúcar en los bordes, se caramelice y el almíbar tome color y sabor
- Claras: para que las claras no se pasen de batido, tenés que comenzar a batirlas a las 107°C del almíbar. Esto te va a dar el tiempo suficiente para que las claras crezcan y luego viertas el almíbar a 118°C
- Batidora: incorporá el almíbar en forma de hilo sobre el borde del bol. Es conveniente que bajes la velocidad de la batidora hasta que termines de incorporarlo, luego podés aumentarla