La mantequilla de maní es un clásico que conquistó desayunos, meriendas y postres en todo el mundo.
Prepararla en casa tiene muchas ventajas: es más económica, saludable y se puede personalizar según el gusto, ya sea más cremosa o con trocitos crocantes. Con apenas maní tostado y unos minutos de procesadora, se obtiene una pasta untuosa, con todo el sabor natural y sin aditivos.
En esta receta vas a aprender cómo hacer mantequilla de maní casera, perfecta para untar en tostadas, sumar a galletitas, batidos o darle un toque especial a recetas dulces y saladas.
Se puede guardar en un recipiente de vidrio con tapa y conservar en la heladera hasta por un mes.
Ingredientes
Paso a paso
Nota