La salsa puttanesca es una de esas creaciones italianas que conquistan por su intensidad y autenticidad. Originaria de Nápoles en el sur de Italia, esta salsa combina ingredientes simples pero explosivos: tomate, ajo, aceitunas, alcaparras y anchoas. Su nombre significa literalmente “a la manera de las prostitutas”, y está envuelto en anécdotas y leyendas que le dan un toque de misterio y picardía a este clásico de la cocina mediterránea.
Un poco de historia detrás de la puttanesca
Aunque no hay consenso sobre su origen exacto, la teoría más popular señala que esta salsa surgió como una solución rápida y sencilla para preparar una comida sabrosa con lo que había a mano. Otra versión sugiere que se servía en las casas de citas napolitanas para atraer a los clientes con su aroma irresistible. Sea cual sea la verdad, la salsa puttanesca se ha ganado un lugar privilegiado en las mesas del mundo.
Los secretos de la salsa puttanesca
Lo que hace única a esta receta es el equilibrio entre sabores salados, ácidos y umami. Las anchoas y las alcaparras aportan esa nota salada característica, mientras que los tomates frescos o en conserva brindan acidez y dulzura. El ajo y el aceite de oliva extra virgen completan el perfil de sabor, creando una combinación tan sencilla como irresistible.
Un plato para disfrutar y compartir
La salsa puttanesca es perfecta para acompañar pastas largas como espaguetis o fettuccini, aunque también podés usarla con ñoquis o incluso como base para pizzas. Su versatilidad y sabor intenso la convierten en una opción ideal para sorprender a tus invitados o para darte un gusto en cualquier día de la semana.
¿Qué esperás para probarla? Incorporá esta receta a tu repertorio y llevá el sabor de Italia a tu mesa.
Ingredientes
Paso a paso
Nota